Experiencia_magdalena - Campus Virtual
Participar para transformar: una red ciudadana que cuida lo público
Defensoría del Pueblo - Defensoría Regional Magdalena
Descripción de la experiencia
En Magdalena, la formación y articulación de veedores y veedoras ciudadanas convirtió el control social en una herramienta para defender derechos y transformar realidades. Aprender a organizarse, dialogar con las instituciones y actuar colectivamente permitió pasar de la denuncia a la incidencia, logrando mejoras concretas en escuelas y programas de alimentación escolar.
| Nombre de la experiencia | Participar para transformar: una red ciudadana que cuida lo público |
|---|---|
| Lugar de implementación | Santa Marta, Magdalena |
| Persona(s) de contacto | Gabriela Pérez Pinto Diana Díaz Jaimes |
| Autor/a | Defensoría del Pueblo Regional Magdalena |
| Tiempo de desarrollo | 10 años |
| Temáticas |
|
Objetivo de la experiencia
La experiencia consistió en el diseño e implementación de un proceso continuo de formación y acompañamiento a veedores ciudadanos, líderes comunitarios y organizaciones sociales del Distrito de Santa Marta y Municipios del Magdalena.
Se les brindó herramientas jurídicas y prácticas sobre los mecanismos constitucionales y legales para ejercer participación efectiva, defensa de lo público y control social, fomentando su uso informado y estratégico ante las instituciones del Estado.
El proceso fue liderado por la Defensoría del Pueblo – Regional Magdalena, a través de la Dirección Nacional de Promoción y Divulgación, con el apoyo de aliados estratégicos como la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), la Red de Apoyo a las Veedurías Ciudadanas, la Red Iberoamericana de Apoyo a las Veedurías (RIAV) y las delegadas defensoriales en movilidad humana, mujer y género.
Población participante
Contexto inicial de la experiencia
Las realidades sociales, en cuanto a necesidades básicas insatisfechas y la vulneración y/o amenaza de los derechos fundamentales, impulsaron la organización de la comunidad para dar inicio a procesos de control social y participación activa en las políticas públicas nacionales y territoriales; sin embargo, existían falencias en el desarrollo del ejercicio participativo que construía barreras en el acceso de derechos, por lo que se identificó la necesidad de hacer acompañamiento institucional e iniciar un proceso formativo que entregara las herramientas constitucionales y legales necesarias para superar dichas barreras e incidir positivamente en el ejercicio pleno de los derechos de sus comunidades.
Así, entre las principales necesidades que abordó la experiencia, se identifican:
- Vulneración a derechos
- Debilidad organizativa
- Necesidades de formación institucional
Experiencia pedagógica
Se llevó a cabo un ejercicio formativo participativo sobre los mecanismos constitucionales y legales de participación como el derecho de petición, la acción de tutela, la acción popular y las veedurías ciudadanas. Por medio del análisis de casos reales o simulados, se buscó que pusieran en práctica lo aprendido.
Así mismo, se realizaron sesiones de articulación institucional, donde representantes de entidades públicas intervinieron para explicar su función, canales de respuesta y relación con el ejercicio del control social. De igual manera, a partir de la metodología de diálogo abierto y participativo, los participantes compartieron sus experiencias como líderes o veedores a partir de preguntas orientadoras. Esto permitió el reconocimiento de sus trayectorias, sus distintos saberes, así como la consolidación de una base de datos inicial de veedurías y liderazgos activos en el territorio.
Así, entre sus abordajes pedagógicos, la experiencia desarrolla:
- Aprendizaje dialógico
- Arte y cultura
- Diálogo de saberes
- Investigación – acción participativa
- Talleres participativos
La democracia no es solo cuántos gobernantes tenemos, sino cuántos ciudadanos participan en ella
Transformaciones a partir de la experiencia
La experiencia demostró ser un proceso formativo flexible, replicable y eficaz para fortalecer el derecho a la participación ciudadana y el control social. El desarrollo de esta metodología ha favorecido el intercambio de saberes, la construcción colectiva del conocimiento y el fortalecimiento de la confianza entre veedores, líderes comunitarios y la Defensoría del Pueblo. La posibilidad de dialogar, construir rutas conjuntas y compartir experiencias ha sido fundamental para consolidar redes activas de vigilancia ciudadana.
Como fruto de la experiencia se cuenta con resultados en materia de:
- Conocimientos sobre DD. HH.
- Habilidades de participación
- Incidencia social


