LA RUTA DE LOS MIGRANTES ILEGALES EN URABÁ

 El Defensor del Pueblo de Colombia, Carlos Alfonso Negret Mosquera, y el de Panamá, Alfredo Castillero Hoyos, se reunieron el domingo 18 de marzo de 2018 en la población de La Miel, corregimiento panameño perteneciente a la comarca de Guna Yana fronterizo con el corregimiento de Sapzurro, de Acandí (Chocó), para analizar la situación de los migrantes ilegales.

 

En la reunión, los dos Defensores del Pueblo escucharon a la comunidad y a las autoridades de Panamá, quienes dijeron que han tenido problemas  porque no hay sitios en dónde albergar a los extranjeros, tampoco hay comida, ni los pueden atender en salud.

 

Por esto, se acordó un trabajo conjunto para solicitar a ambos gobiernos que se mejore la situación humanitaria de los migrantes, para que tengan un mejor trato de las autoridades, comida y atención médica si es necesario.

 

Además de la reunión bilateral, la comisión de la Defensoría del Pueblo recorrió parte de un camino en el Tapón del Darién, una zona selvática por donde salen a Panamá los migrantes ilegales.

 

En parte de la zona se pudieron ver artículos abandonados por los migrantes, como ropa y envases o paquetes de comida.

 

 

La situación

En un informe de la Regional Urabá de la Defensoría, se establece que Colombia es un país de tránsito para migrantes irregulares que ingresan al país provenientes en su mayoría de Asia, África, Cuba y Haití.

 

La mayoría de África y Asia parten desde sus países de origen hasta Egipto o París y de allí a Brasil o Ecuador, donde no les exigen visa.

 

Cuando están en Ecuador o Brasil, llegan a Colombia en transporte público o en vehículos suministrados por las redes de tráfico de migrantes, que los llevan directamente a puertos no autorizados de  la región de Urabá y posteriormente navegan por el golfo de Urabá hasta las playas de Capurganá en embarcaciones (pangas) que no cuentan con los elementos de seguridad necesarios para realizar este trayecto que puede tardar hasta dos horas.

 

El trayecto final entre Capurganá y Panamá a través de la región del Darién se hace en una travesía que puede tardar entre seis (6) y ocho (8) días a través de la selva bajo el asedio constante de redes de trafico ilícito de migrantes, redes de narcotráfico, grupos armados organizados y los peligros propios de la selva.

 

En el caso de Brasil el ingreso tiene lugar por Leticia, desde donde navegan hasta Puerto Asís (Putumayo) y desde allí toman transporte terrestre para llegar a Turbo pasando por Pitalito, Neiva, Ibagué y Medellín.

 

Pero la mayoría de los migrantes irregulares ingresan por Ipiales en la frontera con Ecuador, desde donde realizan una travesía en transporte terrestre pasando por Pasto, Popayán, Cali, Pereira y Medellín hasta llegar hasta el municipio de Turbo, en el golfo de Urabá.

 

 

Desde el 23 de Noviembre de 2017 el Servicio Nacional de Fronteras de Panamá inició la restricción de la frontera a migrantes indocumentados e iniciaron la deportación de migrantes irregulares hacia Capurganá, los que en su mayoría regresaron a Turbo.

 

Debido a las restricciones, muchos de los migrantes irregulares deben permanecer en Capurganá a la espera de que se levante la restricción o que los llamado "coyotes" encuentren una nueva ruta sin presencia de autoridades panameñas para ingresar a ese país.

 

Los migrantes que son interceptados por las autoridades panameñas y que no se les permite el ingreso a ese país regresan a Capurganá, al igual que los deportados, incrementando cada vez más el número de migrantes irregulares en esa localidad.

 

En Capurganá estas personas son albergadas en hoteles abandonados, en casas, fincas e incluso en improvisados cambuches (casas construidas en plástico) ubicadas en el monte para mantenerlos ocultos de las autoridades locales, lo cual les hace más vulnerables ante las redes de tráfico ilícito de migrantes.

 

Se tiene una estimación de que a diario llegan a Capurganá un promedio de 40 a 50 migrantes. Esta cifra varía si hay operativos de las autoridades.

 

En una misión de verificación realizada el día 4 de febrero de 2018 por la Defensoría Regional Urabá, se pudo constatar que en el corregimiento de Capurganá se encontraban en ese momento 188 migrantes irregulares entre los que había hombres, mujeres, niños y niñas y adultos mayores. Estaban en precarias condiciones humanitarias tras haber sido víctimas de hurtos  por parte de los "coyotes" y no contar con recursos para satisfacer sus necesidades básicas.

 

En la información recogida con algunas de las víctimas, se supo que el trayecto realizado por los migrantes desde su país de origen hasta la frontera Colombo-panameña tiene un valor de 7.000 a 10.000 dólares para africanos y de 18.000 a 20.000 dólares para asiáticos.

 

El trayecto de Turbo a Capurganá, para quienes utilizan transporte público, tiene un valor de $70.000; pero para los migrantes les cuesta entre 300 y 1.000 dólares dependiendo la nacionalidad.

Defensoría del Pueblo Colombia

Dirección: Cra. 9 No 16- 21- Bogotá

Bogotá - Colombia:

Código Postal: 110231

Teléfono PBX: (57) (1) 314 73 00

 

@2003 - 2018 Defensoría del Pueblo Colombia