Experiencia_Manizales - Campus Virtual
Pinceladas libres: el arte que atraviesa las rejas
Defensoría del Pueblo - Defensoría Regional Caldas
Descripción de la experiencia
En contextos de privación de la libertad, el arte se convierte en un camino para expresar, sanar, encontrarse y aprender sobre derechos humanos. A través de la pintura y la creación colectiva, las personas privadas de la libertad exploran la igualdad, la diversidad y el respeto, haciendo de los muros espacios para narrar lo que sienten y transformar la manera de relacionarse consigo mismas y con los demás.
| Nombre de la experiencia | Pinceladas libres: el arte que atraviesa las rejas |
|---|---|
| Lugar de implementación | Manizales, Caldas |
| Persona(s) de contacto | Sandra Milena Mesa Escobar |
| Autor/a | Defensoría del Pueblo |
| Tiempo de desarrollo | 15 días de sensibilización con personas privadas de la libertad (PPL) y elaboración de bocetos 1 día de creación de murales |
| Temática |
|
Objetivo de la experiencia
La experiencia busca fortalecer la convivencia en el centro penitenciario mediante una educación en derechos humanos que se vive y se expresa a través del arte. El muralismo y el hip hop se convierten en lenguajes para reconocer la diversidad, valorar la diferencia y promover relaciones basadas en la dignidad y el respeto.
Población participante
Contexto inicial de la experiencia
La experiencia surge de la necesidad de acercar los derechos humanos a personas privadas de la libertad que enfrentan barreras para conocerlos, ejercerlos y reconocer los derechos de los demás. Frente a situaciones de discriminación, estigmatización y conflictos de convivencia, el arte se propone como un lenguaje cercano para expresar lo que se piensa y se siente, reconocer al otro y abrir conversaciones que el discurso, por sí solo, no siempre logra provocar.
- Discriminación o exclusión
- Conflictos comunitarios
- Discursos de odio o estigmatización
Experiencia pedagógica
Pinceladas libres comenzó en 2024 y se fortaleció en 2025 mediante la articulación entre la Defensoría del Pueblo Regional Caldas, el INPEC y la Cárcel de Varones de Manizales. Durante quince días, las personas privadas de la libertad participaron en recorridos por los patios, espacios de sensibilización sobre diversidad, igualdad y respeto por la diferencia, y procesos de creación artística. De allí surgieron bocetos de mural y composiciones de hip hop que culminaron en una jornada colectiva de pintura e interpretación musical. Así, los derechos humanos pasaron de los conceptos a las imágenes, las palabras, la música y la creación compartida.
A veces los discursos no son suficientes: el arte permite que los derechos humanos se incorporen y se sientan
Transformaciones a partir de la experiencia
La experiencia mostró que el arte puede abrir, incluso entre rejas, espacios de libertad, expresión y reconocimiento. La pintura y la música permitieron narrar emociones, descubrir talentos y conversar sobre igualdad, diversidad y dignidad. Como expresó un participante: “El arte para mí es eso, una liberación”. La creación colectiva transformó también un pasillo cerrado y lúgubre en un lugar de color y esperanza. Pinceladas libres hizo posible vivir los derechos humanos desde la sensibilidad, el encuentro y la creación con otros.
Sus principales resultados son:
- Reconocimiento de la diversidad
- Cultura de derechos humanos
- Resolución pacífica de conflictos
