Día Colombiano de los Derechos Humanos

Día Colombiano de los Derechos Humanos

  • Sáb, 04 oct 2014

Día Colombiano de los Derechos Humanos

El Defensor exhorta a todas las autoridades y a todos los colombianos a asumir a plenitud el deber de respeto y garantía de los Derechos Humanos, que son la base y el signo de legitimidad de nuestro sistema constitucional."El goce efectivo de los Derechos Humanos constituye la aspiración más sentida de los colombianos(as), es un mandato contenido en nuestra Constitución Política y su realización debe ser el propósito más noble del Estado. 

Alcanzar para todos la realización de los derechos es sin lugar a dudas una condición favorable para sentar las bases hacia una paz duradera, garantizar la vida digna y las relaciones pacíficas de la sociedad.

Los Derechos Humanos constituyen la ética de toda democracia, sin su estricto respeto, sin su acatamiento riguroso, la función estatal se desnaturaliza y se compromete su responsabilidad. Y desde una perspectiva política, contribuyen al control del ejercicio del poder publico y afianzan la convivencia pacífica, sustentada en el respeto a la diferencia y la tolerancia.

Desde una dimensión jurídica están materializados en las normas que constituyen las reglas de juego de esa convivencia y en instrumentos internacionales a través de los cuales Colombia se compromete ante la comunidad internacional en respetarlos y hacerlos respetar. 

Derechos humanos para todos, porque los derechos son universales. Todos los derechos para todos, porque los derechos son indivisibles e interdependientes. Y especial protección de los derechos de los sujetos más vulnerables. Esta concepción inspirará el trabajo de la Defensoría del Pueblo.

El Defensor del Pueblo celebra el comienzo de las conversaciones que el Gobierno nacional y las FARC-EP han emprendido como un camino hacia la paz, pues el conflicto armado que padecemos desde hace más de cincuenta años nos desangra y es causa innegable de la perpetración de graves violaciones a los derechos humanos y graves e intolerables infracciones al Derecho Internacional Humanitario. Superar este conflicto es un imperativo ético ineludible.

La Defensoría del Pueblo, como institución encargada de velar por la defensa y promoción de los Derechos Humanos, invita a las partes a celebrar cuanto antes un acuerdo humanitario mínimo para obligarse a no involucrar a la población civil y a todas las personas protegidas bajo el art. 3º Común a los Convenios de Ginebra en la conducción de las hostilidades. Este sería un motivo para fortalecer la necesaria confianza que debe sustentar el proceso de diálogo.

La Defensoría, desde su propio radio de acción, sin interferir la dinámica del diálogo, prestará su concurso y experiencia para contribuir al buen propósito de la paz y al respeto de los Derechos Humanos.

La Paz no debe ser sinónimo de impunidad, pues aún dentro de la lógica de aplicación de beneficios propios del marco jurídico constitucional y de la justicia transicional que puedan resultar eventualmente necesarios a los fines de la Paz, siempre deben preservarse los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación y la garantía de no repetición de delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra.

Hoy ratifico mi compromiso, el de la Defensoría del Pueblo y el de todos los servidores que la conforman, de trabajar sin descanso por la promoción, protección y defensa de los Derechos Humanos de todas las personas."