Combates entre guerrilla y bacrim en el Bajo Cauca violaron el Derecho Internacional Humanitario

Combates entre guerrilla y bacrim en el Bajo Cauca violaron el Derecho Internacional Humanitario

  • Mar, 12 abr 2016

Combates entre guerrilla y bacrim en el Bajo Cauca violaron el Derecho Internacional Humanitario

Como una evidente infracción al Derecho Internacional Humanitario calificó la Defensoría del Pueblo la violenta incursión protagonizada por los grupos armados ilegales en el corregimiento Puerto López de El Bagre, Antioquia, donde tres civiles resultaron heridos ante el cruce de fuego indiscriminado entre miembros de la guerrilla y las llamadas bandas criminales.

La información recopilada por la Defensoría a través del Sistema de Alertas Tempranas, indica que pasadas las 8 de la mañana del lunes 11 de abril, varias decenas de hombres fuertemente armados con brazaletes de las Farc y el ELN, descendieron por la Loma de la Puerca hacia el Valle de Guamocó, en el sur de Bolívar, desde donde cruzaron hasta la zona del Bajo Cauca con el fin de atacar a los integrantes del Clan Úsuga que allí se encontraban y que en la zona se conocen con el nombre de Autodefensas Gaitanistas.

Inmediatamente se desataron los enfrentamientos en una zona donde conviven alrededor de 5 mil personas. Aunque el riesgo y las consecuencias pudieron ser de mayor magnitud, en todo caso tres habitantes de la región, quienes fueron afectados en sus extremidades por impactos con proyectil de arma de largo alcance, fueron heridos e inicialmente atendidos en el Puesto de Salud del corregimiento, donde la enfermera local (tía de uno de los lesionados) se encargó de los primeros auxilios.

Así mismo, se tuvo conocimiento que a raíz de los combates, los cuales se extendieron hasta el mediodía del lunes, cuando el Ejército Nacional hizo presencia por vía helicoportada, dos miembros de los grupos ilegales perdieron la vida y dos más resultaron heridos.

La Defensoría del Pueblo se mantendrá vigilante frente a la situación de la población civil, pues las comunidades temen que la nueva dinámica del conflicto en esa zona recrudezca la violencia y repercuta en sus actividades diarias.