Defensoría lamenta fallecimiento en cautiverio de Policía secuestrado por las FARC

Defensoría lamenta fallecimiento en cautiverio de Policía secuestrado por las FARC

  • Mié, 15 feb 2006

Defensoría lamenta fallecimiento en cautiverio de Policía secuestrado por las FARC

La Defensoría del Pueblo lamenta profundamente la muerte en cautiverio del Capitán de la Policía Julián Ernesto Guevara Castro, secuestrado por las FARC junto con otros 60 policías, luego de los combates sostenidos con esta organización armada ilegal, el 1 de noviembre de 1998 en la ciudad de Mitú. La información sobre su muerte fue suministra por el periodista Carlos Lozano del Semanario Voz.

Especial significado tienen para la Defensoría la desaparición de este joven colombiano, ya que fue uno de los policías visitados por una comisión defensorial en diciembre de 1998, un mes después del ataque de la FARC a la capital de Vaupés.

“Recuerdo que su principal distracción en cautiverio era jugar al fútbol en una improvisada cancha de tierra húmeda escondida en las selvas colombianas”, dijo Álvaro García Hoyos, Jefe de Prensa de la Defensoría y quien formó parte de la Comisión que recogió pruebas de supervivencia de los 61 uniformados secuestrados hace 84 meses.

“Hace 7 años rezamos la novena con ellos, cantamos villancicos, contamos uno que otro chiste, les regalamos unos radios para que no se desconectaran del mundo y les hicimos una revisión médica. Julián Ernesto era muy optimista sobre su pronta liberación y poder ver así a su esposa y a su hija que para entonces tenía 7 años”, agregó García Hoyos.

El 12 de marzo y luego el 11 de junio de 1999, la Defensoría recibió nuevas pruebas de supervivencia de Guevara y de sus 60 compañeros, cartas y fotografías que fueron entregadas a sus familiares.

La primera aspiración de libertad que debió tener Guevara Castro fue en junio de 2001 cuando se logró un Acuerdo entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC-EP y que llevó a la liberación de 242 soldados y policías que se encontraban en diferentes lugares cautivos. Pero Julián Ernesto, por su grado de Capitán, no fue incluido entre los canjeables.

La Defensoría del Pueblo se solidariza con los familiares y allegados a Julián Ernesto y con los demás secuestrados que aún esperan que se diseñe un mecanismo que les garantice el regreso a la libertad.

El Defensor del Pueblo, Vólmar Pérez Ortiz, hace un llamado a los colombianos, para que redoblemos nuestros esfuerzos en favor de la salida política negociada y la búsqueda de la paz; reitera la convocatoria a todos los actores del conflicto armado, para que consideren con urgencia la posibilidad de suscribir un Acuerdo que busque el respeto por las normas protectoras del Derecho Internacional Humanitario, DIH.

Al mismo tiempo, la Defensoría del Pueblo convoca a todas las fuerzas sociales, políticas y religiosas, a las organizaciones sociales y comunitarias, a la comunidad académica y al mismo movimiento insurgente, para que construyamos los espacios que sean indispensables para realizar un acuerdo humanitario que propicie el retorno a la libertad de todos los secuestrados entendiendo por tales los secuestrados y los miembros de la Fuerza Pública que aún permanecen en cautiverio.

Finalmente, la Defensoría del Pueblo, invocando las normas del DIH, le solicita públicamente a las FARC, la devolución del cuerpo de Julián Ernesto Guevara a sus familiares próximos, para lo cual la Defensoría ofrece sus servicios humanitarios.