265 familias campesinas de Rosas, Cauca, siguen esperando una solución definitiva 45 meses después del deslizamiento
- Mar, 13 oct 2026
- Incumplimiento de la gestión del riesgo, vacío normativo sobre reasentamientos y fallas en información y participación explican la vulneración de derechos.
- La Defensoría del Pueblo recomienda a la UNGRD un Plan Maestro de Reasentamiento que garantice vivienda, tierra, medios de vida y participación de las comunidades.
Tras el deslizamiento de tierra ocurrido el 9 de enero de 2023, que afectó más de 100 hectáreas en las veredas La Soledad, Chontaduro, Santa Clara y Párraga Viejo, en Rosas, Cauca, la Defensoría del Pueblo ha realizado seguimiento a la situación de las familias afectadas e identificado vulneraciones a sus derechos. Además, advierte que, 45 meses después de la emergencia, aún esperan una solución definitiva.
El seguimiento evidencia que la falta de reconocimiento oficial del desplazamiento forzado interno por desastre de las personas afectadas y la inexistencia de un Registro Administrativo al respecto limitan el acceso a medidas de protección y asistencia, prolongando el desarraigo y la afectación de sus proyectos de vida. Esto, además, dificulta el procesamiento de información que permita orientar la respuesta del Estado para respetar, proteger y garantizar los derechos de las personas en situación de movilidad humana en contextos de cambio climático y desastres.
El análisis determina tres factores principales que han contribuido a la vulneración de derechos: incumplimientos en la aplicación de los principios y acciones de gestión del riesgo de desastres; vacíos derivados de la ausencia de un marco normativo específico sobre reasentamientos; y deficiencias en la planificación y ejecución del proceso, así como en la divulgación de información y la garantía de participación efectiva de las personas afectadas.
En ese sentido, la entidad recomienda al Gobierno nacional avanzar en la creación de un marco normativo y de política pública específico para los procesos de reasentamiento y relocalización planificada de personas afectadas por desastres, riesgos, cambio climático y degradación ambiental.
Este marco debe garantizar seguridad jurídica sobre la tierra, soluciones habitacionales dignas y sostenibles, recuperación de los medios de vida y un abordaje integral y diferencial, con enfoque de derechos humanos y de género.
Para el caso de Rosas, Cauca, plantea que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) diseñe e implemente un Plan Maestro de Reasentamiento que contemple vivienda, tierra, medios de vida, infraestructura, salud mental y reconstrucción del tejido social, garantizando la participación efectiva de las comunidades.
Asimismo, señala la importancia de fortalecer la coordinación entre las entidades nacionales y territoriales para asegurar una presencia institucional sostenida y brindar soluciones duraderas, seguras y dignas a las familias afectadas.