Bajos niveles del río Amazonas dificultan la movilidad fluvial de comunidades del Trapecio Amazónico

  • Mié, 23 sep 2026

Defensoría en el río Amazonas

La Defensoría del Pueblo realizó un recorrido fluvial por el río Amazonas, en jurisdicción de Leticia, para verificar las condiciones actuales de sus niveles y conocer directamente las percepciones y afectaciones manifestadas por las comunidades frente a las variaciones del caudal.

Durante la jornada, la entidad tomó como punto de referencia la comunidad de Macedonia, habitada principalmente por integrantes de los Pueblos Tikuna y Cocama. Allí identificó dificultades relacionadas con la movilidad fluvial, el acceso a la educación y el abastecimiento de agua durante los periodos de sequía.

La comunidad de Macedonia cuenta con más de 1.200 habitantes y aproximadamente 170 familias. Para sus habitantes, el río Amazonas no solo es la principal vía de comunicación y transporte, sino un elemento fundamental para la vida comunitaria, la alimentación, las actividades económicas y culturales y el desarrollo de prácticas tradicionales.

Uno de los principales asuntos observados está relacionado con el acceso a la educación. La Institución Educativa Francisco de Orellana registra 972 estudiantes en sus diferentes sedes: 532 pertenecen a la sede principal de Macedonia y 440, equivalentes al 45,3 % del total, se desplazan diariamente desde las sedes de Puerto Triunfo, Zaragoza, El Vergel, Mocagua, Palmera y San Martín hacia la sede principal.


 

De acuerdo con la información recogida durante el recorrido, los periodos de sequía y el descenso de los niveles del río pueden dificultar la navegación, aumentar los tiempos de desplazamiento y generar mayores riesgos y costos para las familias. Estas condiciones pueden convertirse en una barrera para el acceso y la permanencia educativa de niñas, niños y adolescentes que dependen de la conectividad fluvial.

El abastecimiento de agua es otra de las preocupaciones identificadas. Durante los periodos de sequía disminuyen las fuentes disponibles y la reducción de las lluvias limita la recolección de agua lluvia, situación que puede afectar la satisfacción de necesidades básicas de la población.

Durante el recorrido y el diálogo comunitario también se identificó como una situación de preocupación la presencia de caracol gigante africano, frente a la cual se evidencia la necesidad de fortalecer los conocimientos de la comunidad sobre su identificación, prevención, manejo y disposición adecuada, debido a que es considerado una especie invasora, debido a su alta proliferación, polifagia (deseo de comer) y capacidad de adaptación a diversas condiciones ambientales, generando impactos ecológicos y económicos negativos, causando grandes daños a los cultivos y terrenos.

Recomendaciones

Frente a las situaciones identificadas durante el recorrido, la Defensoría del Pueblo formuló recomendaciones orientadas a anticipar los efectos de las variaciones en los niveles del río y fortalecer la respuesta institucional:

Calendario preventivo de riesgo hidroclimático: fortalecer el seguimiento institucional y comunitario a los niveles del río Amazonas y articular la información de Gestión del Riesgo, las autoridades municipales, la institución educativa, las autoridades indígenas y las comunidades para anticipar periodos de sequía, crecientes y niveles críticos del río.

Educación y movilidad fluvial: adoptar oportunamente y de manera articulada, cuando las condiciones lo requieran, ajustes temporales en horarios, rutas o frecuencias del transporte escolar fluvial para garantizar la continuidad y permanencia educativa.

Acceso al agua: priorizar a la comunidad de Macedonia dentro del programa de construcción o implementación de pozos artesianos liderado por la Alcaldía Municipal, como una medida preventiva orientada a garantizar el acceso permanente, suficiente y seguro al agua para consumo humano.

Manejo del caracol gigante africano: fortalecer las acciones de educación ambiental y vigilancia comunitaria desde un enfoque étnico, intercultural y territorial, con participación de las autoridades indígenas y articulación con las autoridades ambientales y sanitarias. 

Seguimiento interinstitucional y comunitario: establecer un mecanismo que permita revisar periódicamente los niveles del río, las condiciones de navegabilidad, el funcionamiento del transporte escolar fluvial, el abastecimiento de agua y las condiciones de acceso y permanencia educativa.

Para los Pueblos Indígenas Tikuna y Cocama, el río Amazonas no representa únicamente una vía de transporte, sino un elemento fundamental de su territorio, cultura, identidad, subsistencia y vida comunitaria.

Por esta razón, las medidas frente a los ciclos de sequía e invierno deben reconocer sus particularidades territoriales y culturales, incorporar su participación y avanzar hacia una gestión preventiva que contribuya a garantizar la educación, el acceso al agua, la salud, la movilidad, la seguridad alimentaria y la vida digna.