La Defensoría del Pueblo rinde homenaje a las mujeres campesinas, motor de desarrollo rural
- Dom, 01 jun 2025
Bogotá, D.C., 2 de junio de 2025, (@Defensoriacol). La Defensoría del Pueblo rinde un homenaje al campesinado colombiano, destacando de manera especial el papel fundamental de las mujeres campesinas como motor de innovación, liderazgo y participación en la construcción del tejido social, la economía y la paz en los territorios. No obstante, la Entidad advierte sobre las persistentes barreras que limitan su desarrollo integral y el pleno ejercicio de sus derechos.
A pesar de su invaluable contribución a la Economía Campesina, Familiar y Comunitaria (ECFC), el trabajo de las mujeres rurales no es remunerado ni suficientemente reconocido. Persiste una limitada participación en la toma de decisiones y en escenarios políticos. Uno de los desafíos más significativos sigue siendo la garantía de su derecho al acceso a la tierra, un aspecto clave para el cumplimiento del Punto 1 de la Reforma Rural Integral del Acuerdo Final de Paz.
Esta conmemoración cobra mayor relevancia con el reciente reconocimiento del campesinado como sujeto de especial protección constitucional (Acto Legislativo 01 de 2023, que modifica el Artículo 64° de la Constitución Política), lo que exige un compromiso renovado para transformar las condiciones de vida de las mujeres en el campo.
Liderazgo y desafíos económicos
Las mujeres campesinas son fundamentales en la agricultura, la economía rural y las labores de cuidado. Sin embargo, enfrentan obstáculos como la violencia y el desplazamiento forzado; en 2024, el 54,6% de las víctimas de violencia en zonas rurales fueron mujeres (Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, 2025).
Aunque el 84,7% de las mujeres rurales se dedican al suministro de alimentos en sus hogares (DANE, 2021), es imperativo superar políticas que feminizan el cuidado. En materia económica, si bien la pobreza multidimensional en hogares rurales con jefatura femenina ha disminuido (25,9% en 2024, DANE), la brecha persiste frente a hogares con jefatura masculina (23,4%). Además, el acceso a financiación es crítico: en 2024, las mujeres recibieron solo el 5,69% del monto de créditos FINAGRO, y las pequeñas productoras de bajos ingresos apenas el 3,39%.
Innovación y acceso a recursos
Las mujeres campesinas están impulsando la ECFC mediante la producción sostenible, como la agroecología y la gestión hídrica. Crean emprendimientos y se asocian, aunque solo el 0,8% está en cooperativas y el 1,1% en organizaciones productivas (DANE, 2023). Luchan por sus derechos territoriales, pero el acceso a la tierra sigue siendo un gran obstáculo: en 2021, solo el 36,3% de los predios con único propietario estaban a nombre de mujeres, y el 72,1% de estas propiedades son menores a tres hectáreas. A esto se suman la discriminación, la violencia y el limitado acceso a tecnología y capacitación.
Participación limitada
Si bien la participación de mujeres campesinas en organizaciones sociales se acerca a la de los hombres (21,4% frente a 22,3%, respectivamente, según la Encuesta de Cultura Política del Campesinado, 2023), su involucramiento en partidos políticos es mínimo (0,6%, DANE, 2023). La invisibilidad de su trabajo no remunerado y la falta de presencia estatal rural dificultan su participación efectiva.
Por lo anterior, la Defensoría del Pueblo reitera la urgencia de implementar políticas públicas y acciones concretas que promuevan el empoderamiento de las mujeres campesinas, garanticen su acceso a recursos y oportunidades, y fortalezcan sus organizaciones. Es imperativo actualizar la Ley 731 de 2002 y reglamentar sus disposiciones para mejorar sustancialmente la calidad de vida de quienes son pilar fundamental del desarrollo sostenible y equitativo del país.

