“La Constitución ha sido la base para proteger la dignidad humana”

“La Constitución ha sido la base para proteger la dignidad humana”

  • Sáb, 04 jul 2026

La Constitución Política de 1991 cumple hoy 35 años.

•    “Nuestro compromiso, en la Defensoría del Pueblo, es con la defensa de los derechos conquistados y con la garantía efectiva de los derechos de quienes enfrentan mayores condiciones de exclusión, discriminación, pobreza y violencia en los territorios”, dijo al Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
•    La Constitución debe sentirse en la vida cotidiana de las personas: en el acceso a la salud, la educación y la justicia; en la protección de líderes y lideresas sociales; en las garantías para la protesta y la libertad de expresión; en la defensa de la naturaleza; y en la posibilidad de vivir sin miedo y con dignidad.

Bogotá, 4 de julio de 2026 (@DefensoriaCol). “La Constitución Política de 1991 cumple hoy 35 años y en la Defensoría del Pueblo rendimos homenaje a este acuerdo democrático que ha permitido ampliar derechos, reconocer la diversidad de Colombia y consolidar caminos institucionales para transformar los conflictos y las desigualdades históricas del país”, dijo la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.

Al conmemorar los 35 de la promulgación de la Constitución, la Defensoría del Pueblo resalta el camino que se ha avanzado en defensa de los derechos humanos y de la naturaleza y los logros que se convirtieron en la hoja de ruta y el Decálogo de la Entidad.

Por ejemplo, las personas desplazadas por la violencia tienen derecho a protección y acompañamiento; se puede exigir protección especial para los niños y niñas frente al reclutamiento y otras formas de violencia y, algo muy importante, la búsqueda del derecho a la paz puede incluir mecanismos especiales de justicia para esclarecer lo ocurrido y reparar a las víctimas.

En cuanto a la naturaleza, existen acciones judiciales y populares para exigir la protección de la naturaleza y se pueden defender los derechos de los animales y de los ecosistemas ante las autoridades competentes.

También se avanzó en la protección especial de los derechos de los niños y las niñas, especialmente a la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y el amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión.

De otro lado, en cuanto a los derechos de las mujeres e igualdad de género, es claro que las ciudadanas pueden exigir el reconocimiento y la protección de los derechos sexuales y reproductivos, decidir si la maternidad hace parte del proyecto de vida y exigir que el Estado preste el servicio de interrupción del embarazo.

Al respecto, la Defensora del Pueblo indicó que “la Constitución ha sido la base para fortalecer la democracia, proteger la dignidad humana, garantizar las libertades, reconocer a los pueblos étnicos, avanzar en la igualdad de las mujeres, proteger a niñas, niños y adolescentes, ampliar la participación ciudadana y abrir paso a la protección de la naturaleza y los territorios. También ha permitido que millones de personas encuentren en las instituciones una vía legítima para exigir sus derechos”.

Vigencia integral de los derechos

Otros logros han sido que las comunidades indígenas, étnicas y campesinas participan en política de manera diferenciada, y pueden intervenir en las decisiones que afectan su comunidad indígena o afrodescendiente; el Estado tiene el deber de proteger a quienes defienden los derechos humanos; las personas privadas de la libertad pueden exigir condiciones dignas y que las personas migrantes o refugiadas también deben ser protegidas.

“En un momento en el que el país requiere más consensos, respeto por la diferencia y confianza en las instituciones, reafirmamos que la Constitución sigue siendo el marco común que protege a todas las personas, sin distinción, y que orienta la actuación de las autoridades públicas. Defender la Constitución es defender la convivencia, el pluralismo, la separación de poderes, las garantías para quienes piensan distinto y la vigencia integral de los derechos humanos”, afirmó Iris Marín Ortiz.

La Defensora del Pueblo concluyó que “la Constitución de 1991 también nos recuerda que los cambios sociales más sólidos y duraderos son aquellos que se construyen desde el respeto por los derechos, el diálogo democrático y el fortalecimiento institucional. Por eso, hoy hacemos un llamado a cuidar este acuerdo colectivo, a rechazar toda forma de violencia y estigmatización, y a seguir construyendo un país donde la diferencia sea una condición esencial de la democracia”.