Libertad de prensa: la palabra no palpita en el silenciamiento
- Dom, 17 may 2026
La democracia empieza a deteriorarse cuando preguntar se vuelve peligroso, cuando informar genera miedo y cuando quienes ejercen el poder, ya sea político, económico o armado, consideran al periodismo un enemigo y no una garantía democrática.
En las últimas semanas, Colombia ha visto señales preocupantes desde distintos frentes: amenazas de grupos armados ilegales contra medios y organizaciones sociales, el asesinato del joven periodista Mateo Pérez Rueda; ataques machistas contra mujeres periodistas por parte de un candidato presidencial; las controversias entre medios de comunicación, con señalamientos cruzados y con un lenguaje estigmatizante, cuestionamientos sobre el equilibrio informativo y tensiones en torno al derecho de réplica y rectificación; los medios públicos son usados para difundir un discurso hostil que afecta a contradictores políticos; en las redes se amplifica el hostigamiento cada vez más agresivo frente a quienes investigan, cuestionan o contradicen narrativas de poder; las mujeres periodistas continúan enfrentando formas específicas de violencia que buscan desacreditarlas o expulsarlas de la conversación pública, lo que profundiza desigualdades históricas.
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