Dada la importancia de estas islas para el país y para el mundo, fueron declaradas por la UNESCO Reserva de la Biosfera. Albergan especies animales y vegetales muy importantes y sus habitantes tienen una rica historia que es producto de la mezcla de piratas, de costumbres inglesas, españolas y de esclavos africanos, y poseen uno de los ecosistemas arrecifales más importantes del planeta.
Actualmente, en las islas de Providencia y Santa Catalina se presenta una pérdida progresiva de la tenencia de la tierra por parte de los raizales, ante la mirada pasiva de las autoridades locales, departamentales y nacionales.
Se están afectando los ecosistemas terrestres debido a los cambios en los usos de los suelos con la tala de árboles y rastrojo nativo y los consecuentes impactos sobre éstos y las especies que los habitan.
La contaminación microbiológica por el vertimiento de las aguas residuales sin tratar y por la mala disposición de residuos sólidos, afecta gran parte de las islas.
En las islas también hay problemas de contaminación por ruido, la extracción ilegal de arena de las playas, la explotación incontrolada de fauna, aún en periodos de veda, y las deficiencias en la prestación de algunos servicios públicos, los cuales deben ser atendidos oportunamente.