Defensoría del Pueblo lidera cumbre que reúne por primera vez a FIO y RINDHCA para proteger los derechos de las personas en movilidad humana

  • Lun, 28 sep 2026

VIII Cumbre Iberoamericana FIO–RINDHCA “Movilidad humana: desafíos emergentes, protección de derechos y gobernanza regional”, liderada por la Defensoría del Pueblo de Colombia.
  • Del 30 de septiembre al 2 de octubre, Cartagena reunirá a 23 instituciones nacionales y subnacionales de derechos humanos para construir respuestas conjuntas que protejan a las personas en movilidad humana.
  • La agenda abordará cinco desafíos: migración, desplazamiento y trata de personas; externalización del asilo; detenciones, deportaciones y separación familiar; movilidad en contextos de desastres y cambio climático; y xenofobia.
  • El encuentro busca acordar una declaración conjunta y un Plan de Acción regional para fortalecer la protección de derechos, con participación de las personas directamente afectadas.

Cartagena, 28 de septiembre de 2026 (@DefensoriaCol). Del 30 de septiembre al 2 de octubre de 2026, Cartagena de Indias será escenario de la VIII Cumbre Iberoamericana FIO–RINDHCA “Movilidad humana: desafíos emergentes, protección de derechos y gobernanza regional”, liderada por la Defensoría del Pueblo de Colombia.

La Cumbre abordará cinco grandes desafíos de la movilidad humana en Iberoamérica: las tendencias en migración, desplazamiento forzado y trata de personas y el debilitamiento de la capacidad de protección; la externalización del asilo y del control migratorio; la detención migratoria, las deportaciones y la separación familiar; la permanencia y la movilidad humana en contextos de desastres, cambio climático y degradación ambiental; y la xenofobia y los discursos de odio.

El encuentro busca fortalecer la capacidad de articulación, incidencia y respuesta de las instituciones nacionales y subnacionales de derechos humanos (INDH) frente al endurecimiento de las políticas migratorias y a las dinámicas de movilidad que generan cada vez más presión sobre los sistemas de protección de la región.

Para ello, promoverá el análisis de tendencias, el intercambio de buenas prácticas, la adopción de lineamientos regionales de acción defensorial y de una declaración conjunta, así como la construcción de un Plan de Acción regional. También buscará fortalecer una comunidad de práctica entre las instituciones de derechos humanos y los demás actores participantes.

Por primera vez, 23 instituciones nacionales y subnacionales de derechos humanos de la Red de Movilidad Humana y Trata de Personas de la Federación Iberoamericana del Ombudsperson (FIO) y del Grupo de Trabajo de Población Migrante y Refugiada de la Red de Instituciones Nacionales para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos del Continente Americano (RINDHCA) se articularán para pensar, de manera conjunta, alternativas para atender estos desafíos y garantizar los derechos de las personas en movilidad humana en la región, en concordancia con el Segundo Foro de Examen de la Migración Internacional (FEMI 2026) y con los compromisos de la Declaración y el Plan de Acción de Chile 2024-2034.

La Cumbre se desarrolla en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias y la persistencia de las crisis de desplazamiento. Según ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, a finales de 2025 había 117,8 millones de personas desplazadas forzosamente en el mundo. El Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno (IDMC) registró 82,2 millones de personas desplazadas internamente, más del doble que hace una década, y confirmó que, por primera vez desde que se tienen registros, el conflicto y la violencia superaron a los desastres como principal causa de nuevos desplazamientos internos.

En América se registraron 10,5 millones de personas desplazadas internas a finales de 2025. Colombia ocupó el segundo lugar en el ámbito mundial, con 7,2 millones acumulados y 394.106 nuevos desplazamientos en 2025. A este panorama se suman más de 6,9 millones de personas refugiadas y migrantes venezolanas, de las cuales solo 417.000 han sido reconocidas como refugiadas. 

La persistencia de los factores que generan desplazamiento, junto con la creciente criminalización de la movilidad y los vacíos de protección, genera condiciones para la trata de personas y otras vulneraciones de derechos humanos. Las INDH enfrentan el doble reto de monitorear fenómenos que con frecuencia permanecen invisibilizados por datos incompletos e incidir para que los marcos normativos nacionales y las prácticas estatales garanticen la identificación, protección y acceso a la justicia para las víctimas.

En este contexto, la Cumbre permitirá analizar las principales tendencias de la movilidad humana en Iberoamérica; examinar los impactos de la externalización del control migratorio y del asilo, así como de las prácticas de detención, deportación y separación familiar; identificar y sistematizar buenas prácticas, herramientas de monitoreo y oportunidades de litigio estratégico; formular recomendaciones regionales para la acción defensorial y fortalecer los mecanismos de coordinación y trabajo conjunto entre las INDH.

¿Qué se espera de esta Cumbre?

Tal como en 1984, cuando en esta misma ciudad se adoptó la Declaración de Cartagena sobre Refugiados, esta Cumbre parte de una convicción: la respuesta a un momento tan adverso como el actual no puede limitarse a administrar lo posible, sino que debe atreverse a proponer lo necesario.

Al finalizar la Cumbre, las instituciones nacionales y subnacionales de derechos humanos de Iberoamérica presentarán una declaración y un documento de conclusiones y recomendaciones conjuntas sobre los desafíos actuales en movilidad humana, con orientaciones para la acción defensorial en la región. Además, se construirá una agenda de conocimiento regional sobre los vacíos normativos, las buenas prácticas documentadas y las oportunidades de litigio estratégico identificadas.

El encuentro permitirá definir líneas de acción regional para incidir en políticas públicas y marcos normativos que contribuyan a prevenir los riesgos de vulneración de derechos de las personas en movilidad humana. También contribuirá a visibilizar sus conocimientos y garantizar su participación efectiva como protagonistas y no como beneficiarias del diálogo regional.

En el marco de la Cumbre se adoptarán, además, las Directrices FIO–RINDHCA sobre el rol de las instituciones de derechos humanos ante las desapariciones de personas en contextos de movilidad humana; se presentará el informe conjunto sobre la situación en la frontera colombo-ecuatoriana, sector Rumichaca, y se realizará un intercambio con la comunidad del barrio Nelson Mandela de Cartagena de Indias.

La Defensoría del Pueblo espera que esta Cumbre fortalezca la articulación entre la Red de Movilidad Humana y Trata de Personas de la FIO y el Grupo de Trabajo de Población Migrante y Refugiada de la RINDHCA, así como la acción conjunta de las instituciones de derechos humanos frente a las nuevas dinámicas de movilidad humana en la región.