Defensoría del Pueblo rechaza atentado contra funcionarios de la cárcel de Neiva en el que resultó muerto un niño de 11 años y llama al Estado a atender la cadena de violencias en el sistema carcelario

Defensoría del Pueblo rechaza atentado contra funcionarios de la cárcel de Neiva en el que resultó muerto un niño de 11 años y llama al Estado a atender la cadena de violencias en el sistema carcelario

  • Mar, 13 ene 2026

hospital neiva

Neiva, Huila, 13 de enero de 2025 (@DefensoriaCol).  El día de hoy se presentó un atentado contra funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) en la ciudad de Neiva, Huila, en el que perdió la vida el hijo del director del Establecimiento de Mediana Seguridad, de 11 años, y resultó gravemente herido el subdirector de dicho centro de reclusión.

Este hecho no puede ser entendido como un caso aislado. Se suma a una cadena de violencias que incluye, entre otros, el asesinato del director de la Cárcel Modelo en mayo de 2024 y los múltiples atentados registrados contra funcionarios del INPEC en 2025, que cobraron la vida de dragoneantes y servidores administrativos en Bogotá, Cali, Tuluá, Armenia y Cartagena. La persistencia de estos hechos evidencia fallas graves en las estrategias de prevención y protección.

Reiteramos, una vez más, la urgente necesidad de fortalecer las condiciones de seguridad y protección del cuerpo de custodia y vigilancia del INPEC y de todo el personal penitenciario. Quienes cumplen esta labor esencial para el Estado y la sociedad lo hacen en contextos de alto riesgo, expuestos a amenazas y agresiones, sin que existan aún respuestas estructurales suficientes que garanticen su vida e integridad, así como la de sus familias.

Desde octubre de 2025, la Defensoría del Pueblo ha recomendado al Ministerio de Justicia y del Derecho evaluar integralmente las condiciones laborales y de seguridad del personal penitenciario, fortalecer la coordinación interinstitucional en los traslados, revisar perfiles de riesgo, diseñar una ruta integral de protección a la vida, y brindar acompañamiento psicosocial y jurídico a las familias de funcionarios heridos o fallecidos. Este llamado, hoy, adquiere una dolorosa vigencia y urgencia.

Ante lo ocurrido, la Defensoría del Pueblo insta:

  • A la Fiscalía General de la Nación, a adelantar investigaciones prontas y eficaces que permitan esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
  • A las autoridades nacionales y territoriales, a adoptar de manera inmediata medidas efectivas de protección para las y los servidores del sistema penitenciario y sus familias.
  • Al Gobierno nacional y a las entidades competentes, a fortalecer de forma integral las acciones de prevención, seguridad y protección en los establecimientos de reclusión.
  • A priorizar el diseño e implementación de una política robusta de protección a la vida e integridad del personal del cuerpo de custodia y vigilancia y del personal administrativo del INPEC.

A través de su Regional Huila, la Defensoría del Pueblo brinda acompañamiento institucional a las familias afectadas y acompaña la actuación de las autoridades competentes, en el marco de sus funciones constitucionales, para garantizar una atención adecuada y protección de los derechos de los afectados.

Finalmente, la Defensoría del Pueblo insiste en que la humanización del sistema penitenciario y carcelario no puede circunscribirse únicamente a la garantía de derechos de las personas privadas de la libertad. El Estado colombiano tiene también el deber ineludible de proteger la vida, la integridad y la dignidad de quienes, desde el servicio público penitenciario, cumplen la misión de custodiar, resocializar y garantizar el orden en los centros de reclusión. Sin seguridad para ellos y sus familias, no es posible construir un sistema penitenciario verdaderamente humano y conforme a la Constitución.

La Defensoría del Pueblo expresa su solidaridad y acompañamiento a los padres y familiares del niño, cuya vida fue arrebatada de manera violenta, así como a la familia del subdirector herido. Compartimos su dolor y nos unimos al llamado por verdad, justicia y garantías de no repetición.