Defensoría denuncia estragos en el norte del Cauca por minería ilegal
- Jue, 29 ene 2015
La Defensoría del Pueblo denunció después de una visita a los municipios de Suárez, Buenos Aires y Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, que persisten los estragos, amenazas a líderes y riesgos por cuenta de la minería ilegal en esta región del País.
En el recorrido realizado por las Defensorías Delegadas para los Indígenas y las Minorías Étnicas, para los Derechos Colectivos y del Ambiente, y por la Defensoría Regional, se evidenció la destrucción que sufren los ríos Ovejas, Teta y Quinamayó, cuyo cauce ha sido desviado y sus aguas profundamente contaminadas por la remoción de tierras, la formación de montañas con material estéril y el vertimiento de sustancias químicas para el proceso de separación y recolección del oro.
La Defensoría indicó que es inminente el riesgo en que se encuentran los barequeros (entre quienes hay mujeres cabeza de familia y menores de edad), ante la posibilidad de un derrumbe o accidente como los registrados el año pasado en Santander de Quilichao y Timbiquí, donde se produjo la muerte de más de 20 personas.
Asimismo, se tuvo conocimiento de nuevas amenazas contra líderes sociales a través de mensajes de texto que llegaron a sus teléfonos celulares sentenciándolos a morir si insisten en oponerse a la irrupción de la minería mecanizada ilegal.
Cabe recordar que en días pasados la Defensoría había advertido sobre las intimidaciones proferidas por dos hombres en motocicleta contra una de las mujeres que el pasado 12 de diciembre participó en la firma de los acuerdos suscritos con el Gobierno Nacional.
“Preocupa particularmente que esas amenazas se han extendido a otras integrantes del grupo que marchó hacia Bogotá el 28 de noviembre del año pasado, y algunos de sus hijos menores de 18 años”, alertó el organismo.
En ese sentido, solicitó una vez más agilizar la activación de una ruta de emergencia para garantizar la protección y los derechos de estas personas, a la vez que insistió en la importancia de dar cumplimiento a los acuerdos producto del proceso de negociación adelantado con las mujeres afrodescendientes del norte del Cauca.
Finalmente la Defensoría denunció que la minería ilegal toma fuerza en esa zona del Cauca donde hay al menos 15 retroexcavadoras y 200 trabajadores, “que con su actividad deterioran el medio ambiente y acaban con la práctica de barequeo ancestral que caracterizaba la región”.

