El deber de memoria y la protección de los derechos de las víctimas son responsabilidad del Estado

El deber de memoria y la protección de los derechos de las víctimas son responsabilidad del Estado

  • Jue, 16 ene 2025

La Escombrera

Bogotá, 16 de enero de 2025. (@Defensoriacol) “El deber de memoria y la protección de los derechos de las víctimas están en cabeza del Estado, de las autoridades que deben protegerlos”, señaló hoy la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, a propósito del debate generado tras el hallazgo de los primeros restos óseos y la búsqueda de personas desaparecidas en el marco del contexto del conflicto armado en “La Escombrera” de la Comuna 13 de Medellín.  

Luego de que la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín y la Corte Interamericana de Derechos Humanos confirmaran la ocurrencia de desapariciones forzadas durante la Operación Orión, y que, tras la operación, el Bloque Cacique Nutibara ingresara a la Comuna 13 y se volviera el grupo hegemónico, incrementando el número de inhumaciones clandestinas, específicamente en los sectores de “La Arenera” y “La Escombrera”, la Defensora del Pueblo aseguró que es razonable pensar que los restos hallados recientemente en La Escombrera pertenezcan a víctimas de desaparición forzada en ese contexto.

En medio de la incertidumbre que viven las víctimas, la Defensora del Pueblo destacó, además, la labor de los tribunales de Justicia y Paz, la Unidad de Búsqueda y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en la búsqueda de la verdad y justicia. "Estas instituciones están haciendo lo correcto, lo que corresponde de conformidad con la Constitución: no usar la incertidumbre de la desaparición forzada para quedarnos discutiendo y relativizando un pasado de abusos y violencia extrema inadmisible", indicó.

Asimismo, la Defensora instó a las autoridades del Estado a dar cumplimiento a la Ley de Mujeres Buscadoras, la cual reconoce a estas mujeres como constructoras de paz y sujetos de especial protección constitucional. En este sentido, Marín Ortiz enfatizó la obligación del Estado de implementar medidas de reconocimiento, sensibilización, prevención, atención y protección para estas mujeres. Asimismo, recordó el deber de no revictimización, evitando reproducir el daño que les causó quien cometió el hecho.

La Defensora también hizo énfasis en la necesidad de escuchar a las víctimas: "No borremos las expresiones legítimas de las víctimas, escuchémoslas, reproduzcámoslas. Pongámonos del lado correcto de la Constitución y de la historia".

 

Un deber de todos

Marín Ortiz también fue enfática al afirmar que la responsabilidad con la memoria no recae únicamente en el Estado, sino que es un deber compartido por toda la sociedad. "Es un deber de solidaridad", manifestó la Defensora, al recordar que la Ley de Mujeres Buscadoras establece que la sociedad civil, las comunidades, los medios de comunicación y la sociedad en general tienen la obligación de "confluir positivamente para erradicar de manera definitiva cualquier tipo de violencias o de vulneraciones contra las mujeres buscadoras".

 

Compromiso con la verdad y la no repetición

La Defensora del Pueblo alertó sobre la persistencia de la desaparición forzada en el país: "El compromiso con la verdad y el rechazo absoluto de la desaparición forzada debe irradiar hoy a Medellín y al país, donde esta práctica sigue siendo una realidad perpetrada por estructuras criminales y actores armados", recordó Marín Ortiz.

La Defensora destacó, además, la importancia de la unión en la búsqueda de la justicia, la verdad y la reparación como un mensaje contundente de no repetición. "La contundencia con que rechacemos lo ocurrido en el pasado es crucial para quienes siguen creyendo que la desaparición forzada es una opción. Lo dejará de ser cuando todos y todas estemos unidos en estos procesos", afirmó.

Finalmente, Marín Ortiz expresó su confianza en que el proceso de búsqueda de la verdad y la justicia, aunque lento y doloroso, es irreversible. "Se ha abierto un camino que cada vez es más ancho", dijo la Defensora. "El lugar que cada persona desaparecida tiene en el corazón de su familia es un lugar que se ha ganado también en nuestra sociedad. Su ausencia ocupa un lugar de vacío que es inocultable. Gracias a quienes nos recuerdan día a día ese vacío. Las 'cuchas' deben ser respetadas y apoyadas", concluyó.

 

Vea, completo, el pronunciamiento de la Defensora del Pueblo