Defensoría y Universidad Javeriana inician proceso comunitario de salud mental con mujeres chocoanas
- Vie, 10 jul 2026
- El primer encuentro reunió en Quibdó a lideresas de siete municipios del Chocó para construir, desde sus saberes, estrategias de cuidado colectivo.
La Defensoría del Pueblo realizó el primer encuentro del proyecto “Cuidar la vida con saberes: proceso de codiseño comunitario e intercultural para el fortalecimiento de la salud mental de las mujeres chocoanas”, una iniciativa financiada por la Pontificia Universidad Javeriana, en articulación con la Red Departamental de Mujeres Chocoanas y la Defensoría, que se enmarca en la campaña “Dignamente” y su estrategia “Enraizadamente”.
El encuentro se realizó el pasado 9 de julio en las instalaciones de la Defensoría del Pueblo en Quibdó, Chocó, y contó con la participación de lideresas de la Red Departamental de Mujeres Chocoanas provenientes de los municipios de Nuevo Belén de Bajirá, Medio Atrato, Riosucio, Unguía, Bellavista, Quibdó y Lloró.
Un espacio para construir confianza y reconocer saberes
Este fue el primero de cuatro espacios de trabajo previstos dentro del proyecto y tuvo como propósito sentar las bases relacionales, éticas y metodológicas del proceso comunitario en favor de la salud mental de mujeres chocoanas. Durante la jornada, las participantes compartieron experiencias, construyeron acuerdos de cuidado y comenzaron a identificar colectivamente las redes, necesidades, capacidades y oportunidades que orientarán los próximos encuentros.
En coherencia con la metodología propuesta por la estrategia “Enraizadamente”, este primer espacio buscó generar un entorno seguro, participativo e intercultural, orientado al reconocimiento de los saberes locales y al fortalecimiento de las experiencias comunitarias relacionadas con la salud mental y el cuidado colectivo.
Las mujeres chocoanas, protagonistas del proceso
El proyecto nace del reconocimiento de la fuerza, la dignidad y los saberes que las mujeres chocoanas han tejido históricamente en sus territorios. A través de sus prácticas de cuidado, solidaridad, espiritualidad y resistencia, han sostenido la vida de sus familias y comunidades en medio de contextos marcados por deigualdades, violencias y ausencias institucionales.
Por ello, este proceso busca construirse de manera amplia, plural y verdaderamente comunitaria, reconociendo que cada territorio aporta una historia, una forma propia de cuidar y una experiencia organizativa distinta sobre la salud mental, el bienestar y la vida comunitaria.
Las actividades desarrolladas incluyeron ejercicios de bienvenida, construcción de confianza, acuerdos éticos y de cuidado, reconocimiento de prácticas y significados del cuidado, cartografía social de redes de apoyo, identificación de necesidades y capacidades, así como un primer ejercicio de co-diseño para proyectar una estrategia comunitaria de salud mental basada en las prioridades y saberes de las mujeres participantes.
Salud mental como derecho humano
La Defensoría del Pueblo destacó que este proceso representa una oportunidad significativa para seguir afirmando que la salud mental es un derecho humano y que el cuidado no puede entenderse únicamente como una responsabilidad individual, sino como una práctica ética, comunitaria y colectiva que sostiene la vida.
Asimismo, se resaltó que las mujeres participantes son coautoras de este proceso intercultural y comunitario, construido desde sus voces, memorias, experiencias y formas propias de sostener la vida en sus territorios.
Por su parte, la Pontificia Universidad Javeriana reafirmó, a través de esta iniciativa, su compromiso con la justicia social, la reconciliación y el diálogo respetuoso con las comunidades, promoviendo una construcción de conocimiento conjunta y reconociendo a las mujeres chocoanas como sujetas de saber, memoria, cuidado y transformación.
Un camino colectivo para cuidar la vida
La jornada concluyó con un mensaje de agradecimiento a las lideresas participantes y con la expectativa de seguir fortaleciendo, desde la palabra, la confianza y el trabajo colectivo, nuevas posibilidades para cuidar la vida y consolidar estrategias comunitarias de salud mental en el territorio chocoano.

