Pronunciamiento respecto de las protestas contra el genocidio del pueblo palestino que afectaron a la ANDI
- Lun, 06 oct 2025
Miles de personas en Colombia y en el mundo han salido a las calles a condenar el genocidio contra el pueblo Palestino, calificado así por la “Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los territorios palestinos ocupados” nombrada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Las agresiones contra Palestina motivaron también órdenes de captura de la Corte Penal Internacional contra el primer ministro israelí por la presunta comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La protesta pacífica es un derecho constitucional y, lejos de ser condenable o negativa, constituye una manifestación legítima de la libertad de expresión, pilar fundamental de toda democracia. Asimismo, expresar solidaridad con el pueblo palestino es coherente con el espíritu de los derechos humanos, así como con la condena internacional al genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad. Estos actos, por su propia naturaleza, afectan la conciencia colectiva de la humanidad: no solo agreden a quienes los sufren directamente, sino que hieren a la humanidad en su conjunto.
Ahora bien, las protestas en Colombia en días recientes se han dirigido específicamente contra un gremio empresarial: la ANDI. Dichas protestas parten de la consideración de que todo el gremio empresarial que confluye en dicha asociación cohonesta con los crímenes que ocurren en Gaza. En estas condiciones, la protesta estigmatizó al sector empresarial como cómplice de los crímenes en curso contra el pueblo palestino. Contrario a esto, el presidente de la ANDI ha manifestado el rechazo de la agremiación en contra de los crímenes de la franja de Gaza. Adicionalmente, algunas de las expresiones de las protestas fueron excesivas, al incurrir en daños contra bienes públicos y privados.
La protesta es un derecho, pero también conlleva responsabilidades y límites: debe ser pacífica y no generar estigmatización.
El rechazo a los crímenes de guerra y de lesa humanidad que ocurren en Colombia, en contra del pueblo palestino y en todo el mundo no deberían separarnos, sino unirnos. Ese es el espíritu de fraternidad de los derechos humanos.

