‘Tejido vivo’, la apuesta de la Defensoría por una opinión pública favorable hacia líderes sociales y personas defensoras
- Mié, 06 may 2026
- La estrategia de la entidad surge como respuesta a la crítica situación que padecen, pues, además de amenazas, desplazamientos e inseguridad permanente, en los últimos diez años se tiene un registro de más de 1.670 personas asesinadas en el territorio colombiano.
- “Esta campaña tiene un objetivo claro: promover el reconocimiento de las personas defensoras y eliminar la estigmatización de su labor, fortaleciendo la credibilidad de su palabra y visibilizando su aporte al país”, afirmó la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
Bogotá, 6 de mayo de 2026 (@DefensoriaCol). La situación es clara, como lo ha dicho la Corte Constitucional en la SU 546-23: «La estigmatización precede la violencia física y no hay avances en la lucha por contrarrestarla o eliminarla». En este contexto, reconocer y proteger a quienes defienden derechos es cuidar el futuro del país. A partir de esta premisa, la Defensoría del Pueblo puso en marcha ‘Tejido vivo’, campaña cuya finalidad es impulsar una opinión pública favorable hacia la labor de personas defensoras, afianzando la legitimidad de su acción en la construcción de la democracia.
“Esta campaña tiene un objetivo claro: promover el reconocimiento de las personas defensoras y eliminar la estigmatización de su labor, fortaleciendo la credibilidad de su palabra y visibilizando su aporte al país”, aseguró la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
La estrategia de la entidad surge como respuesta a la crítica situación que afrontan las personas defensoras. Entre enero del 2016 y enero del 2026, la Defensoría registró 1.676 homicidios de lideresas y líderes, pero la violencia no es solamente física, pues hay una situación que agudiza más el ejercicio pleno de su labor en los territorios: los señalamientos de los que son víctimas.
Ante esta situación, la Defensoría en su Alerta Temprana 019 de 2023 advirtió no solo la ocurrencia de conductas que vulneran los derechos de la población líder y defensora, también evidenció cómo la estigmatización es un importante factor de vulnerabilidad para su trabajo. Esto fue refrendado por la Corte Constitucional, que declaró el estado de cosas inconstitucional con la Sentencia SU 546 de 2023, por la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) a partir de lo consignado en el macrocaso 05 y por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Cajar vs. Colombia 2023, por mencionar algunos fallos judiciales claves.
La campaña también es una respuesta a lo establecido en el Punto 8 del Decálogo de Derechos Humanos de la Defensoría, el cual forma parte de su estrategia por un Buen Futuro Hoy para lideresas y líderes sociales y personas defensoras.
Pilares de la campaña
Se fundamenta en tres, dirigidos a distintos sectores de la población (ciudadanía, tomadoras/es de decisiones y medios de comunicación):
- Las y los defensores son el soporte de la democracia, generadores de esperanza, tolerancia y justicia.
- Cuidar a quienes defienden los derechos humanos y la naturaleza es cuidar el cuerpo social del país y el futuro conjunto de la sociedad.
- La Defensoría acompaña y fortalece este tejido vivo conformado por personas defensoras y por los ecosistemas que sustentan la vida.
“La campaña se sostiene sobre una idea simple, pero contundente: todas y todos ponemos. El Estado tiene una responsabilidad enorme y debe cumplir con su responsabilidad. Pero la sociedad entera debe comprometerse a eliminar la estigmatización: los medios de comunicación, la academia, el sector privado, la comunidad internacional y la ciudadanía”, enfatizó la Defensora Iris Marín Ortiz.
Sembrar una semilla en la conciencia colectiva
Este es uno de los fines principales de la estrategia, que parte de tres intenciones para que cese cualquier forma de señalamiento y su vida e integridad sean respetadas:
- Fortalecer la credibilidad de la palabra y de las acciones de las lideresas y los líderes.
- Valorar sus logros en la materialización de los derechos humanos.
- Promover un ambiente de respeto que involucre a la sociedad civil, las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y los grupos armados no estatales.
‘Tejido vivo’ tiene tres fases y finaliza en enero del 2027 con un fin: el reconocimiento, el respeto y el respaldo por y para la población lideresa y defensora de derechos humanos en todos los territorios de la geografía colombiana.
Aunque el Estado tiene la obligación de protegerles y garantizarles su labor, la salvaguarda de los derechos de quienes defienden la vida es una tarea que debe convocar al país. Cuidarles es responsabilidad de todas y todos.
“Porque lo que mueve a quienes defienden derechos humanos no es el interés personal. Es el amor profundo por la tierra, por la justicia, por la gente”, remarcó la Defensora del Pueblo.

