Persisten afectaciones en hogares de personas mayores y en la red de salud del Quindío, un mes después del terremoto
- Vie, 04 sep 2026
- La Defensoría del Pueblo verificó la situación en ocho municipios del departamento y pidió a las autoridades acelerar las reparaciones pendientes y garantizar la continuidad de los servicios.
Entre el 27 de agosto y el 2 de septiembre, equipos de la entidad visitaron centros de protección al adulto mayor, hospitales, EPS y comunidades indígenas en Montenegro, Quimbaya, Armenia, Calarcá, La Tebaida, Circasia, Salento y Filandia, para verificar cómo avanza la recuperación tras el sismo del 10 de agosto.
En Montenegro, el Hogar del Anciano Luis Horacio Gil —donde viven 33 personas mayores— tiene cerrado desde entonces el patio y el kiosco, después de que se detectara el desprendimiento de un talud que amenaza con deslizarse hacia el barrio Los Robles. El resto del hogar funciona con normalidad.
En Quimbaya, el Centro Vida que atendía a personas mayores del municipio permanece cerrado por vencimiento de contrato, no por el sismo, aunque la emergencia hace más urgente resolverlo: la Defensoría pidió a la Alcaldía agilizar su reapertura. Mientras tanto, el municipio sigue entregando comida caliente a los usuarios en la Casa de la Cultura.
En Armenia, el CBA de la Fundación Tizú, que alberga a 110 personas mayores y con discapacidad, tuvo que cerrar una sala y dos habitaciones por riesgo de deslizamiento, y su área administrativa quedó con grietas y un muro caído. La Alcaldía ya adelanta obras, pero la Defensoría le pidió además revisar si el espacio disponible alcanza para tantos usuarios sin caer en hacinamiento.
En materia de salud, varias EPS —Nueva EPS, SURA, Salud Total y Asmet Salud— siguen operando desde sedes provisionales o de forma virtual mientras reparan sus oficinas. El caso más crítico es el del Hospital La Misericordia de Calarcá, que continúa cerrado: urgencias y hospitalización funcionan en un centro de discapacidad, el laboratorio está fuera de servicio y cerca de la mitad de los contratos del personal asistencial se cancelaron. El hospital espera una respuesta del Ministerio de Salud a su solicitud de un hospital de campaña, que la Defensoría respaldará formalmente.
Otros hospitales reportan necesidades puntuales: aire acondicionado para las carpas de urgencias en Montenegro, una rampa de acceso en Quimbaya y la reparación de la planta eléctrica en La Tebaida. En Filandia, aunque el hospital no tiene pendientes urgentes, el sismo dejó cerca de 500 familias afectadas en la zona rural, donde el personal médico montó una atención itinerante.
La Defensoría también acompañó a comunidades indígenas de La Tebaida, Pijao, Córdoba y Génova en la verificación de viviendas y la entrega de ayudas humanitarias, y activó rutas de atención en dos casos individuales detectados en centros de protección de Armenia y Quimbaya, cuyo seguimiento sigue abierto ante las autoridades departamentales.
La entidad, a través de su regional en el departamento, continuará vigilando que las reparaciones pendientes se cumplan y que los servicios de salud y protección a las personas mayores se presten en condiciones dignas para la población afectada.

