Banco Nacional de Buenas Prácticas reunirá experiencias para fortalecer la salud mental universitaria
- Vie, 24 jul 2026
- La iniciativa, desarrollada en el marco de la estrategia DignaMente, busca identificar, reconocer y difundir experiencias exitosas de las instituciones de educación superior para fortalecer el bienestar y la salud mental de las comunidades universitarias.
La Defensoría del Pueblo, a través de la Delegada para el Derecho a la Salud y la Seguridad Social, lideró la Quinta Mesa de Trabajo de Universidades Saludables, un espacio de articulación con instituciones de educación superior, entidades públicas y organizaciones aliadas que permitió avanzar en la construcción del Banco Nacional de Buenas Prácticas en Salud Mental Universitaria, una iniciativa orientada a identificar, reconocer y compartir experiencias que fortalecen el bienestar y el cuidado de las comunidades universitarias.
La jornada dio continuidad al trabajo desarrollado durante el primer semestre de 2026 en el marco de la estrategia DignaMente y de su línea de acción InteligenteMente. También fortaleció la iniciativa "Universidades que Cuidan", una red de colaboración que promueve el intercambio de experiencias, la articulación institucional y la participación estudiantil para construir entornos universitarios más protectores.
Un banco para compartir experiencias que generan resultados
Uno de los principales avances de la mesa fue la consolidación del Banco Nacional de Buenas Prácticas en Salud Mental Universitaria, una herramienta que reunirá experiencias desarrolladas por instituciones de educación superior para fortalecer el bienestar y la salud mental de sus comunidades.
La iniciativa reconoce que las universidades del país han desarrollado experiencias con resultados positivos que pueden servir de referente para otras instituciones. Su propósito es facilitar el intercambio de aprendizajes, visibilizar iniciativas exitosas y promover su adaptación en distintos contextos.
El Banco también fortalecerá la articulación entre instituciones de educación superior, comunidades estudiantiles, entidades públicas y organizaciones aliadas para promover respuestas conjuntas frente a los desafíos de la salud mental.
¿Qué experiencias harán parte del Banco?
La convocatoria estará dirigida a universidades, instituciones y comunidades estudiantiles interesadas en postular experiencias relacionadas con la promoción de la salud mental, la prevención de riesgos, el acompañamiento psicosocial, las redes de apoyo, las rutas de atención y las culturas del cuidado.
Las postulaciones incluirán una ficha de registro y evidencias de la implementación de cada experiencia, así como los aprendizajes obtenidos. También se valorará la participación estudiantil y la incorporación de enfoques diferenciales, de género y de derechos.
Las experiencias serán evaluadas de acuerdo con criterios de pertinencia, participación, sostenibilidad, evaluación e impacto, con el propósito de reconocer aquellas que puedan convertirse en referentes para otras instituciones de educación superior.
Una agenda de trabajo para 2026 y 2027
Durante 2026, un comité interinstitucional integrado por la Defensoría del Pueblo, el Colegio Colombiano de Psicología y universidades participantes diseñará la convocatoria, las categorías y los criterios de evaluación del Banco Nacional de Buenas Prácticas.
En este proceso participan la Universidad de los Andes, la Universidad Externado de Colombia, la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad Libre, Seccional Bogotá, la Universidad El Bosque, la Universidad Nacional de Colombia, el Politécnico Grancolombiano, la Universidad Santo Tomás, la Universidad de Medellín y la Universidad Abierta para la Educación No Formal de Adultos.
El comité también desarrollará un ejercicio piloto y organizará el evento nacional de reconocimiento previsto para 2027, en el que se presentarán las experiencias seleccionadas y se realizará el lanzamiento del Banco Nacional de Buenas Prácticas en Salud Mental Universitaria.
Las iniciativas reconocidas serán divulgadas mediante encuentros, un repositorio web, piezas de comunicación y espacios académicos para facilitar el intercambio de conocimientos entre las instituciones de educación superior.
Compartir las buenas prácticas también fortalece el cuidado de la salud mental. Cuando una universidad pone en común sus aprendizajes, otras instituciones pueden conocer experiencias que han dado resultados, adaptarlas a sus propios contextos y ampliar las herramientas disponibles para promover el bienestar y proteger la salud mental de sus comunidades.

