Defensoría del Pueblo fue garante de la firma del pacto de paz entre 10 mil barristas en Bucaramanga
- Lun, 03 ago 2026
- Tras casi dos años de mesas de trabajo, La Gran Familia y Fortaleza Leoparda Sur pusieron fin a 14 años de rivalidad con la entrega oficial de un trapo de identificación y la firma de un acuerdo de no agresión, en un proceso acompañado por la Defensoría del Pueblo.
La Defensoría del Pueblo acompañó y fue garante de la firma de un documento entre integrantes de las barras La Gran Familia y Fortaleza Leoparda Sur, que selló un acuerdo de paz y no agresión entre 10 mil barristas del equipo Atlético Bucaramanga.
Hace 14 años, barristas pertenecientes a Fortaleza Leoparda Sur se distanciaron de esta y tomaron como suyo un frente (trapo de identificación), con el que crearon una nueva barra, La Gran Familia, y lo convirtieron en un trofeo. Así se desarrolló una guerra que dejó personas muertas y heridas, procesos penales, personas privadas de la libertad, y una rivalidad que sin reparos fue transmitida a generaciones de barristas en los años siguientes.
Se necesitaba algo que causara un impacto positivo y que obligara a ambas barras a reflexionar. La final de fútbol profesional que terminó con el título de Campeón de Fútbol Colombiano del Atlético Bucaramanga, el 15 de junio de 2024, fue el pretexto perfecto para iniciar un proceso que, tras múltiples reuniones casi secretas tanteando el terreno y casi dos años de encuentros y mesas de trabajo, logró llegar a la entrega oficial del trapo y la firma del pacto de no agresión, dejando atrás tropeles, agresiones y una enemistad legendaria entre los seguidores del onceno búcaro.
Gracias a la madurez de muchos líderes y a una nueva generación de barristas en Colombia, con familias que buscan disfrutar del fútbol en paz, se pudo llegar a este histórico día en Bucaramanga. A través de la Delegada por el Buen Futuro y el Derecho al Deporte, y de la Regional Santander, la Defensoría del Pueblo acompañó estas mesas de trabajo e hizo presencia en la entrega oficial del trapo y la firma de este acuerdo de paz y no agresión.
Este acto de reconciliación entre hinchas del Bucaramanga es un paso más hacia un fútbol en el que las diferencias no sean motivo de confrontación, sino una oportunidad para fortalecer el respeto, el reconocimiento y la construcción de paz en el país. La entidad hará seguimiento a los acuerdos firmados en consenso por las dos barras seguidoras del onceno búcaro, para preservar un fútbol en paz.

