Nos hará falta el padre Javier Giraldo

Nos hará falta el padre Javier Giraldo

  • Mar, 25 ago 2026

 Padre Javier Giraldo.

Hay personas que, cuando se van, dejan un vacío enorme y también un camino que otros debemos seguir recorriendo. El padre Javier Giraldo fue una de ellas.

Hoy despedimos con profunda tristeza a un hombre que dedicó su vida a escuchar a las víctimas del conflicto armado, acompañarlas y hacer todo lo posible para que sus historias no fueran borradas por el silencio, el miedo o la impunidad. Como sacerdote, sociólogo y defensor de derechos humanos, entregó su vida por la justicia social, la memoria y la dignidad de las víctimas.

Durante décadas, acompañó y caminó al lado de comunidades que habían sufrido las expresiones más dolorosas de la violencia. Recogió sus testimonios, preservó sus memorias, denunció lo que otros preferían no mirar y sostuvo, incluso en los momentos más difíciles, que conocer la verdad era indispensable para construir un país distinto.

El padre Javier hizo de la defensa de los derechos humanos una forma de vida. Acompañó a comunidades enteras y exigió la protección de la población civil en medio del conflicto. Creyó en la paz y la salida negociada del conflicto. Estuvo donde estaban las víctimas. Escuchó cuando muchas veces nadie las quería escuchar y alzó la voz en su nombre para denunciar y exigir justicia. Preguntó una y otra vez por quienes habían sido asesinados, desaparecidos, desplazados o perseguidos. Y nos recordó que detrás de cada registro, expediente y denuncia, había una vida, una familia y una historia que merecían verdad y justicia.

Su vínculo con la Comunidad de Paz de San José de Apartadó ocupó un lugar muy especial en ese camino. La acompañó durante años, compartió sus dolores y sus luchas, documentó las violencias que padeció y ayudó a mantener viva su exigencia de verdad, justicia y garantías para poder permanecer en su territorio.

Lo vamos a extrañar. Vamos a extrañar su voz persistente, su memoria enorme, su capacidad de incomodar frente a la injusticia y, sobre todo, esa convicción profunda de que ninguna víctima debía estar sola.

Desde la Defensoría del Pueblo abrazamos a quienes caminaron junto a él, a la Compañía de Jesús, a las organizaciones defensoras de derechos humanos, a las comunidades que acompañó y, de manera especial, a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

Y queremos decirles algo más: el padre Javier se va, pero las preguntas que sostuvo durante tantos años permanecen, y también permanece nuestro deber de ayudar a encontrar respuestas.

En la Defensoría del Pueblo continuaremos trabajando por los derechos de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó y acompañando su búsqueda de verdad y justicia. Seguiremos insistiendo en el esclarecimiento de los hechos, en la lucha contra la impunidad y en las garantías necesarias para que pueda vivir y permanecer en su territorio.

Esa es también una manera de honrar la vida y el legado del padre Javier Giraldo.

Gracias, padre Javier, por enseñarnos que no debemos olvidar.

Bogotá, 25 de agosto de 2026.